Apple sabía que su primer iPhone plegable iba a despertar interés. Lo que quizá no esperaba era encontrarse con unas reservas agotadas en cuestión de minutos y con clientes que tendrán que esperar hasta 2027 para tenerlo en sus manos.
El estreno del iPhone Duo ha superado las expectativas iniciales y la compañía ya estaría moviendo ficha para fabricar más unidades.
Todo empezó el 16 de octubre, cuando Apple abrió las reservas. Los primeros compradores todavía podían conseguir su teléfono para el lanzamiento oficial del día 23, pero esa posibilidad duró muy poco.

Las fechas de entrega comenzaron a retrasarse rápidamente y algunos pedidos realizados desde España llegaron a mostrar plazos hasta finales de enero de 2027.
Apple habló de una demanda extraordinaria, aunque prefirió no dar cifras concretas de reservas o ventas. Ahora empiezan a conocerse algunos movimientos dentro de su cadena de suministro que ayudan a entender la magnitud de este lanzamiento.
Según DigiTimes, medio especializado en la industria tecnológica asiática, Apple habría decidido aumentar su objetivo de envíos del iPhone Duo de 9,7 a 14 millones de unidades.
Hablamos de 4,3 millones de teléfonos adicionales, un crecimiento cercano al 44 %. No es precisamente un ajuste pequeño, sobre todo para un dispositivo que acaba de salir al mercado y que tiene un precio bastante elevado.
Eso sí, hay un detalle importante. Esos 14 millones de unidades no estarán disponibles de golpe.
La cifra corresponde a un periodo de doce meses, así que no significa que Apple vaya a llenar las tiendas de iPhone Duo durante las próximas semanas. Tampoco estamos ante un anuncio oficial de la compañía.
La información procede de fuentes relacionadas con la industria y Apple todavía no ha confirmado ese nuevo objetivo.
Para quienes ya tienen uno reservado, la noticia puede sonar esperanzadora. Si Apple fabrica más teléfonos, lo lógico sería pensar que las entregas también podrían adelantarse. El problema es que la producción de un plegable no funciona de manera tan sencilla.
Aumentar los pedidos a los proveedores es una cosa. Conseguir que esos componentes lleguen a tiempo, se ensamblen correctamente y terminen convertidos en teléfonos listos para vender es otra muy distinta.
Algunas fechas podrían mejorar si las fábricas consiguen aumentar su ritmo de trabajo, pero por ahora nadie puede asegurar que vaya a ocurrir.
Fabricar más iPhone Duo no es tan fácil como parece
Uno de los grandes retos del iPhone Duo está en su propia construcción. Un móvil plegable necesita componentes que no encontramos en un iPhone convencional, empezando por una pantalla flexible capaz de soportar miles de aperturas y cierres sin deteriorarse.
La bisagra tampoco es una pieza cualquiera. Tiene que moverse con suavidad, ocupar el menor espacio posible y mantener su precisión con el paso del tiempo.
Todo esto sin comprometer la resistencia del teléfono. Sobre el papel puede parecer sencillo, pero llevarlo a una cadena de producción con millones de unidades es bastante más complicado.
De hecho, los problemas de fabricación ya habían aparecido antes del lanzamiento. Algunas informaciones hablaban de dificultades en las líneas de ensamblaje de Foxconn, especialmente con las pantallas y determinados mecanismos de la bisagra.
A mediados de septiembre, varias fuentes situaban el porcentaje de unidades válidas ligeramente por encima del 60 %. Dicho de otra manera, una parte importante de los teléfonos fabricados no habría superado los controles de calidad en aquel momento.
No sabemos si esa situación ha mejorado desde entonces, pero el dato ayuda a entender por qué Apple no puede aumentar la producción de un día para otro.
El iPhone Duo tampoco es un dispositivo sencillo por dentro. Cuenta con una pantalla interior de 7,6 pulgadas y otra exterior de 5,4 pulgadas, según las especificaciones oficiales de Apple.
La idea es poder utilizarlo como un móvil compacto y abrirlo cuando necesitamos más espacio para trabajar, leer o disfrutar de contenido multimedia.
A eso se suman el procesador A20 Pro y un sistema de doble batería. Son características que hacen atractivo al dispositivo, aunque también complican su fabricación. Hay muchas piezas que deben encajar a la perfección y cualquier fallo puede obligar a descartar una unidad.
Por eso, aunque Apple quiera fabricar cuatro millones de teléfonos más, necesita que toda su red de proveedores pueda seguirle el ritmo.
No sirve de mucho tener suficientes procesadores si faltan pantallas, ni disponer de miles de bisagras si el ensamblaje final avanza más despacio de lo previsto.
Basta con que uno de esos componentes se retrase para que el resto de la producción también lo haga.
Hay otra cuestión que conviene tener presente. Que Apple encargue componentes para fabricar 14 millones de iPhone Duo no significa que haya vendido esa cantidad. Los pedidos a proveedores, los teléfonos terminados y las ventas reales son cosas diferentes.
La compañía puede ajustar sus planes durante los próximos meses si cambia la demanda, aparecen nuevos problemas de fabricación o los costes resultan más elevados de lo esperado.
De momento, lo que reflejan estas informaciones es que Apple confía en que habrá compradores suficientes para justificar una producción mayor.
El iPhone Duo tiene mucho que demostrar
Más allá de las reservas agotadas, el iPhone Duo supone un movimiento importante para Apple. La compañía entra en un mercado donde otros fabricantes llevan años probando diferentes formatos plegables y tratando de convencer a los consumidores de que merece la pena cambiar la forma tradicional de utilizar un móvil.
Y las previsiones del sector ayudan a entender todo este interés. Según los últimos datos publicados por IDC, el mercado de los móviles plegables podría crecer un 12,6 % en 2026 y alcanzar los 22,9 millones de unidades distribuidas en todo el mundo.
Buena parte de ese impulso estaría relacionado con la entrada de Apple en esta categoría. Es una cifra llamativa, sobre todo porque el mercado general de smartphones atraviesa un año complicado.
El iPhone Duo llega, por tanto, en un momento en el que los plegables podrían convertirse en una de las pocas categorías que siguen creciendo.
La llegada de Apple puede dar un nuevo impulso a esta categoría. Hay usuarios que nunca se habían planteado comprar un plegable y que ahora podrían interesarse por uno simplemente porque forma parte del ecosistema del iPhone.
Claro que una cosa es sentir curiosidad y otra bastante distinta es gastar más de 2.000 euros en un teléfono.
En España, el iPhone Duo parte de 2.339 euros. Es un precio que lo deja fuera del alcance de muchos compradores, por muy atractivo que resulte su diseño.
Para los aficionados a la tecnología o quienes buscan una pantalla grande sin tener que llevar otro dispositivo, puede tener sentido. Para el usuario medio, la decisión no es tan fácil.
Precisamente por eso sorprende la rapidez con la que se han agotado las reservas. Parece que existe un grupo de compradores dispuesto a pagar ese precio sin demasiadas dudas.
Lo que todavía está por ver es si ese entusiasmo se mantendrá cuando pase la emoción del lanzamiento.
También habrá que comprobar cómo responde el iPhone Duo después de varios meses de uso. Una pantalla plegable resulta llamativa durante los primeros días, pero su verdadero valor aparece cuando las aplicaciones aprovechan bien el espacio y pasar de una pantalla a otra se convierte en algo cómodo y natural.
Apple ya ha preparado herramientas para que los desarrolladores adapten sus aplicaciones a este nuevo formato.
Aun así, la experiencia real dependerá de cómo funcionen esas aplicaciones y de si los usuarios encuentran ventajas suficientes para justificar el cambio.
La falta de unidades disponibles ha provocado otro efecto bastante conocido en los grandes lanzamientos tecnológicos: la reventa.
Cuando un producto se agota y las entregas se retrasan durante meses, no tardan en aparecer personas que intentan venderlo por encima de su precio oficial. El iPhone Duo no parece ser una excepción.
Pagar más por recibirlo antes puede resultar tentador para algunos compradores, pero también implica asumir riesgos. Comprar a terceros puede complicar las devoluciones, las reclamaciones o la gestión de cualquier problema que aparezca después.
Si no existe una necesidad inmediata, lo más sensato sigue siendo revisar los plazos de Apple y de sus distribuidores autorizados.
Y aunque las reservas agotadas sean una buena noticia para la marca, tampoco conviene dar por hecho que el iPhone Duo ya es un éxito comercial.
Un producto puede quedarse sin existencias rápidamente porque la demanda es enorme, pero también porque las primeras unidades disponibles eran limitadas.
Sin conocer cuántos teléfonos se reservaron realmente, cuántos pedidos siguen activos o cómo se repartió el stock entre países, resulta difícil sacar conclusiones definitivas.
Lo que sí está claro es que Apple no consiguió cubrir toda la demanda inicial.
El verdadero examen llegará dentro de unos meses, cuando las entregas empiecen a normalizarse y el iPhone Duo deje de ser la gran novedad del momento.
Será entonces cuando podamos comprobar si los compradores siguen interesados, si la experiencia plegable convence en el día a día y si Apple consigue alcanzar esos 14 millones de unidades que ahora se mencionan.
Por el momento, la compañía parece dispuesta a apostar fuerte por su primer plegable. Quiere fabricar más y aprovechar el interés que ha generado, pero tiene un problema bastante más inmediato: conseguir que los iPhone Duo lleguen cuanto antes a quienes ya han pagado por ellos o están esperando recibirlos.
Especialista en comunicación corporativa y magíster en esta disciplina, con una sólida trayectoria en el ámbito de los nuevos medios, prensa y comunicación digital. Su trabajo se orienta a la creación de estrategias comunicativas innovadoras, la gestión de contenidos en entornos digitales y el fortalecimiento de la identidad de marca a través de plataformas online.
