El cambio de hora en España llega este fin de semana. En la madrugada del sábado 24 al domingo 25 de octubre de 2026 tendremos que atrasar los relojes una hora para entrar en el horario de invierno.
Para quienes no tengan que madrugar, habrá una pequeña recompensa: una hora más de sueño. La parte menos agradable llegará por la tarde, cuando empecemos a notar que anochece antes.
Aunque llevamos años haciendo este cambio, las mismas dudas aparecen cada octubre. ¿Se atrasa o se adelanta el reloj? ¿El móvil cambia la hora automáticamente? ¿A qué hora exacta hay que hacerlo? Y hay otra pregunta que vuelve a escucharse estos días: ¿será esta la última vez que cambiemos la hora?
De momento, lo que sabemos es que esta noche toca ajustar los relojes. Así lo establece el calendario oficial publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE), mediante la Orden PCM/186/2022.
En la España peninsular y Baleares, cuando sean las 03:00 de la madrugada del domingo, volverán a ser las 02:00. En Canarias ocurrirá una hora antes: a las 02:00, los relojes regresarán a la 01:00.
Esto hará que el domingo tenga 25 horas en lugar de las 24 habituales. No está nada mal para quienes quieran aprovechar el fin de semana y quedarse un rato más en la cama.
La forma más fácil de recordarlo es bastante sencilla: en octubre atrasamos el reloj y en marzo lo adelantamos. Así que esta vez toca mover las agujas hacia atrás.
Eso sí, no vamos a ganar una hora de luz solar. Lo que cambia es el momento del día en el que la disfrutamos. A partir del domingo amanecerá antes según el reloj, pero también veremos cómo el sol se pone más temprano. Y eso, especialmente cuando salimos del trabajo por la tarde, se nota bastante.
En Canarias seguirá existiendo la misma diferencia horaria con la Península. Las islas mantendrán una hora menos que Madrid, Barcelona o Valencia. El cambio se produce al mismo tiempo en todo el país, aunque cada territorio conserva su hora local.
Cambio de hora en España: qué relojes hay que ajustar
Una de las cosas que más nos preocupa cuando llega el cambio de hora es saber si tendremos que modificar todos los relojes de casa. Por suerte, cada vez son menos los dispositivos que necesitan que hagamos algo.
Los móviles actuales, tanto Android como iPhone, suelen cambiar la hora automáticamente. Siempre que tengan activada la configuración de fecha y hora automáticas y la zona horaria sea la correcta, no debería haber ningún problema.
Esto también se aplica a las alarmas del teléfono. Si utilizas el móvil como despertador, lo normal es que el domingo suene a la hora que hayas programado, ya adaptada al horario de invierno.
De todas formas, si tienes que levantarte temprano para trabajar, coger un tren o salir de viaje, echar un vistazo a la configuración antes de acostarte puede ahorrarte algún disgusto.
Con los relojes inteligentes y las pulseras de actividad ocurre prácticamente lo mismo. Muchos se sincronizan con el teléfono y actualizan la hora sin que tengamos que tocar nada.
Otra historia son los relojes tradicionales. Los de pared, los despertadores antiguos y los relojes de pulsera que no están conectados necesitarán un ajuste manual. También puede pasar con algunos electrodomésticos, como el horno o el microondas.
Seguro que a más de uno le ha ocurrido alguna vez: levantarse el domingo, mirar el reloj de la cocina y pensar que todavía es una hora más tarde. Hasta que recuerda que ese reloj no se cambia solo.
Los ordenadores tampoco suelen dar problemas. Sistemas como Windows o macOS están preparados para actualizar la hora según la zona horaria configurada. Si la sincronización automática está desactivada, eso sí, habrá que revisarla.
Hay situaciones en las que conviene prestar un poco más de atención. Es el caso de empresas que utilizan servidores, sistemas de reservas o programas que dependen de horarios concretos. Si no están bien configurados, el cambio puede causar errores.
También merece la pena revisar los viajes, las reservas y los turnos de trabajo previstos para esta madrugada. En la Península y Baleares, la franja entre las 02:00 y las 03:00 se repetirá dos veces. Es decir, habrá dos momentos distintos en los que el reloj marcará, por ejemplo, las 02:30.
No es algo que afecte a la mayoría de las personas, pero puede generar confusiones si tenemos una actividad programada precisamente durante esas horas.
Las aplicaciones modernas suelen gestionar bien estas situaciones. Aun así, cuando hay un vuelo, un desplazamiento importante o una cita de madrugada, merece la pena comprobar la hora indicada.
Cómo afectará el horario de invierno al sueño y a las horas de luz
Atrasar el reloj parece un cambio pequeño, pero puede hacerse notar durante los días siguientes. No tanto por la hora que ganamos esta noche, sino por cómo cambia nuestra rutina.
La diferencia más evidente estará en la luz. Desde el domingo amanecerá antes según la hora oficial, algo que agradecerán quienes salen de casa a primera hora. En cambio, por la tarde tendremos menos tiempo de claridad.
Quienes terminan de trabajar a última hora serán probablemente los que más lo noten. Salir de la oficina y encontrarse con que ya está oscureciendo puede hacer que el día parezca mucho más corto.
Y no todo se debe al cambio horario. Durante el otoño, los días van perdiendo horas de luz de forma natural. El ajuste del reloj hace que esa sensación se vuelva más evidente de golpe.
El sueño es otro de los aspectos que pueden verse afectados. Aunque este domingo tengamos una hora extra, eso no significa necesariamente que vayamos a descansar mejor.
Hay personas que se acostumbran al nuevo horario casi sin darse cuenta. Otras pasan unos días sintiéndose algo desajustadas, con sueño antes de lo habitual o despertándose a horas diferentes.
Nuestro cuerpo tiene una especie de reloj interno que regula cuándo sentimos sueño y cuándo estamos más activos. Es lo que conocemos como ritmo circadiano. La luz natural influye mucho en su funcionamiento y, cuando modificamos los horarios, el organismo puede necesitar un tiempo para adaptarse.
No suele hacer falta cambiar por completo nuestras costumbres. Mantener una hora parecida para acostarse y levantarse, aprovechar la luz de la mañana y reducir el uso de pantallas justo antes de dormir puede ayudar a que el ajuste resulte más llevadero.
Para la mayoría de las personas, la adaptación llega en pocos días.
El cambio de hora también recupera una discusión que llevamos escuchando desde hace años: si realmente sirve para ahorrar energía.
Durante mucho tiempo, uno de los principales argumentos para mantenerlo fue aprovechar mejor la luz natural y gastar menos electricidad en iluminación.
Sin embargo, nuestra manera de consumir energía ya no es la misma. Hoy tenemos bombillas más eficientes, utilizamos muchos más dispositivos electrónicos y buena parte del consumo doméstico depende de la calefacción, el aire acondicionado y otros aparatos.
Por eso, el ahorro real que se consigue al adelantar o atrasar los relojes sigue siendo motivo de debate. No todos los hogares consumen de la misma manera ni todos los sectores económicos se benefician por igual.
También entran en juego nuestras preferencias. Hay quienes agradecen disponer de más luz por la mañana, sobre todo cuando tienen que salir temprano de casa. Otros preferirían tardes más largas para hacer deporte, pasear o disfrutar de algo de tiempo libre después del trabajo.
Al final, es difícil encontrar un horario que guste a todo el mundo. Lo que a unos les viene bien por la mañana, a otros les complica la tarde.
¿Será este el último cambio de hora en España?
Esta pregunta vuelve cada vez que llega marzo u octubre. Desde hace años se habla de eliminar el cambio de hora en Europa, pero seguimos adelantando y atrasando los relojes dos veces al año.
Esta vez hay un detalle que ha despertado especialmente la curiosidad. El calendario español publicado en el BOE en marzo de 2022 recoge los cambios horarios hasta octubre de 2026. Es decir, termina precisamente con el ajuste de esta madrugada.
Pero eso no significa que estemos ante el último cambio de hora en España.
La normativa europea que regula el horario de verano continúa vigente. El hecho de que finalice el calendario publicado para el periodo 2022-2026 no implica que el sistema vaya a desaparecer automáticamente.
Para entender por qué seguimos cambiando la hora hay que remontarse a 2018. Aquel año, la Comisión Europea propuso acabar con los cambios estacionales. La idea ganó fuerza y, en 2019, el Parlamento Europeo respaldó la iniciativa.
Durante un tiempo pareció que el final estaba cerca. Sin embargo, la propuesta no llegó a convertirse en una nueva norma porque los Estados miembros no alcanzaron el acuerdo necesario.
Uno de los principales problemas es decidir qué horario debería mantener cada país y cómo coordinarse con sus vecinos.
Si cada Estado adoptara una decisión diferente sin tener en cuenta al resto, podrían aparecer dificultades en el transporte, las comunicaciones y muchas actividades económicas que dependen de horarios compartidos.
Desde entonces, la cuestión continúa pendiente.
Y hay una novedad que ayuda a entender qué ocurrirá a partir de ahora. El 18 de marzo de 2026, la Comisión Europea publicó en el Diario Oficial de la Unión Europea un nuevo calendario con las fechas de inicio y finalización del horario de verano entre 2027 y 2031.
Esto confirma que el sistema sigue contemplado en la normativa actual. Otra cosa es que en algún momento los países europeos alcancen un acuerdo para modificarla.
La publicación de ese calendario no impide que se pueda aprobar una reforma en el futuro, pero por ahora no existe una fecha oficial para dejar de cambiar los relojes.
Si nada cambia, el próximo ajuste llegará el domingo 28 de marzo de 2027. Ese día tendremos que adelantar una hora los relojes para regresar al horario de verano.
Así que no, no podemos dar por hecho que este sea el último cambio horario en España. Aunque el calendario nacional llegue a su fin este octubre, eso no supone el final de una costumbre que lleva décadas formando parte de nuestra vida.
Por ahora, lo único que tenemos que recordar es lo que pasará esta noche.
En la madrugada del domingo 25 de octubre, cuando el reloj marque las 03:00 en la Península y Baleares, volverán a ser las 02:00. En Canarias, a las 02:00 será de nuevo la 01:00.
Los móviles, ordenadores y relojes inteligentes correctamente configurados deberían hacer el ajuste por su cuenta. Los relojes de pared, los despertadores antiguos y algunos electrodomésticos necesitarán nuestra ayuda.
Después tocará acostumbrarse a que anochezca antes y a esos primeros días en los que parece que la tarde dura menos de lo habitual.
Pero esta noche, al menos, el cambio viene con una pequeña ventaja: quien no tenga prisa por levantarse podrá disfrutar de una hora más bajo las sábanas.
A dónde consultar la hora exacta
Si quieres comprobar la fecha exacta del cambio de hora en España, puedes consultar el calendario oficial publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
En este documento se recogen los cambios horarios previstos entre 2022 y 2026 y se confirma que el domingo 25 de octubre, a las 03:00 de la madrugada, los relojes deberán atrasarse hasta las 02:00 en la Península y Baleares.
En Canarias, el cambio se hará a las 02:00, cuando volverá a ser la 01:00. Una referencia oficial que permite resolver cualquier duda sobre cuándo y cómo se realiza este ajuste.
Especialista en comunicación corporativa y magíster en esta disciplina, con una sólida trayectoria en el ámbito de los nuevos medios, prensa y comunicación digital. Su trabajo se orienta a la creación de estrategias comunicativas innovadoras, la gestión de contenidos en entornos digitales y el fortalecimiento de la identidad de marca a través de plataformas online.
